martes, 26 de febrero de 2013

PURA RUTINA

Mañana fría de finales de febrero, carretera gris de retorno, el sol tras los árboles que ilumina mi cara intermitentemente, campos de cristal de una noche glacial que recuerdan a un mar en calma, y el sonido del viento en el regreso.

Mi camino se convierte en algo relajado, digno de saborear segundo a segundo, metro a metro, la belleza del paisaje que se va mezclando con la quietud del momento, sin nada ni nadie que interrumpa el ritmo de los pensamientos que llegan, cumplen su función de gran recuerdo y van desapareciendo como los personajes de un gran teatro.

Quiero deleitarme más en este momento de mi vida, antes de convertirlo en rutina, poder detener el tiempo, o no borrar de mi retina esta "primera vez", de la que soy consciente que, con el paso del tiempo no dejará de convertirse en pura rutina... otra vez.